SOBRE MÍ

Si has pinchado en "Sobre mí" probablemente sea porque te apetece conocerme un poquito mejor (o simplemente por cotillear, yo también lo haría)... así que vamos a ello.

Me llamo Rocío, nací en Bray (Irlanda) hace ya 22 años. He vivido en Irlanda (obviamente), en Valencia (España) y ahora resido en el Principado de Andorra. Bueno, a ratos, porque desde que me gradué en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Valencia voy dando tumbos entre Andorra y Valencia. Vivo con mis papás y con mi hermano pequeño (mi hermana está en Madrid estudiando lo suyo en la universidad), vivimos un poquito a lo Heidi: lejos de la civilización y rodeados de montañas y vacas. Si me dieran a elegir, no sé si cambiaría la tranquilidad y la paz que se respira ahí por el ajetreo de una ciudad en sí, no lo creo... aunque a veces echo de menos el poder salir a comprar el pan sin tener que coger el coche (bueno, yo no porque no tengo carné, jeje).


Si le preguntas a alguien por mí te dirá que soy demasiado sincera, directa e incluso que puedo llegar a ser borde (me pierde la boca sí señor, pero a veces las verdades duelen... ¿o no?). Puedo llegar a ser muy arrogante e irritante, siempre queriendo tener la última palabra y con mi razón por bandera. De todas formas, aunque no lo diga mucho porque soy muy dada a encerrarme en mí misma, siempre tengo en cuenta la opinión de los demás y sus consejos.

Mis mayores pasiones son la lectura (obviamente, ¿qué sentido tendría este blog si no?), los animales y el piano. Aunque también tengo que deciros que me declaro más que adicta al té y al café, por lo que no sé si debería añadirlos al club de mis pasiones.

Mi relación con los libros ha sido bastante inestable. Al principio leía por obligación (sí, esos libros que te mandaban de deberes en el cole) y poco más, decía que no me gustaba leer porque no había ninguno que me enganchara y se me hacían todos interminables (menuda ingenua, con la de libros que hay es imposible que ninguno acabe enamorándote). Todo cambió hace un par de veranos, donde una amiga mía se puso a leer en la piscina de mi pueblo y me contó de qué iba ese libro. Me quedé con las ganas de saber cómo iba a acabar esa historia y decidí comprarme ese libro. El problema fue que ese libro había pegado tal boom que ya no estaba en stock en ninguna librería así que tuve que encargarlo. Mientras esperaba recibirlo, ví otro libro en una estantería de una librería, me llamó la atención por A o por B y pensé en comprarlo y leerlo hasta que llegara el otro. Me supuso un gran desafío, por entonces medía los libros por la cantidad de páginas más que por la historia y al ver que ese tenía más de 200 casi me da un infarto. Decidí coger el toro por los cuernos y comprarlo, la sorpresa vino cuando esa misma noche ya me lo había leído entero y tenía ganas de más, de leer más. A los dos días llegó el libro del que me habló mi amiga, fue leído en un fin de semana. Así pues, desde entonces han ido llegando libros y han ido siendo devorados uno a uno y a velocidades vertiginosas. Amo las novelas románticas (sobre todo las eróticas) y las novelas negras (supongo que habréis notado mi admiración hacia Agatha Christie... ratones everywhere♥).


Mi otra pasión, como ya he dicho, son los animales. Soy animalista, quizás incluso demasiado, pero sobre todo antitaurina (siento si ofendo a alguien pero... no puedo entender cómo alguien puede disfrutar con eso). Mi mayor locura y la alegría de mi vida es mi perra Braca, es una hembra de braco alemán de pelo corto, nombre super imaginativo ¿verdad?, no lo escogí yo, ya venía así de la perrera cuando la adopté con cinco años. Braca era un perro de caza que no cazaba, era muy asustadiza y en vez de ayudarla le daban palizas (muy bien ¿eh?, estupendo) por lo que acabó en la perrera de la que yo era voluntaria. Ahí la conocí y acabamos juntitas. Ahora ya tiene once años y puedo decir, con totalidad seguridad, que conmigo se le apareció la virgen y que ese milagro es recíproco, a mí también se me apareció la virgen con ella. La adoro.


También tenemos en casa un gatito lindo, algo pesado con sus maullidos y con mala leche (le hace bullying a mi perra, ¿tú te crees?) pero más que súper adorable. También fue adoptado (porque los animales se adoptan, no se compran), él todavía es un gato pequeño y adolescente, todo un rebelde. El pequeño Cotton (o Cotton Lion, como le llamo yo) nos va a dar mucha guerra, bueno de hecho ya lo está haciendo.


Respecto al piano... Empecé a tocar cuando tenía siete u ocho años con mi profesora de música del colegio, no iba a clases de educación física (quizás de ahí mis cincos en esa asignatura y mis nulas ganas actuales de hacer deporte) y me iba a tocar el piano, lo mismo hacía en la mayor parte de los recreos. Al principio iba un poquito obligada, para qué mentir, pero poco a poco se convirtió en una obsesión y cada vez que podía me escapaba para tocar. Hasta los 16 años no tuve un señor piano de mi propiedad, el día de mi cumpleaños mis padres me sorprendieron con gran piano de pared de color negro. Se podría decir que es el amor de mi vida, me refugio en él sea cual sea el sentimiento que se apodera de mí (tristeza, felicidad, amor, odio, estrés, aburrimiento, desengaño, ...). Me encanta tocar partituras clásicas pero también toco canciones actuales pero, lo que más lo que más, adoro tocar clásicos del rock y del metal (no lo parece lo sé, pero me encanta el heavy metal, amo Metallica y estoy enamorada del cantante: James Hetfield).

En fin, con esto espero haberos abierto un poquito más el camino hacia mí (no como bloguera, sino como persona). Un abrazo muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuy fuerte y espero que sigáis mi blog para iros enterando de más cositas (:

Muaksss,
Rocío.

5 comentarios :

  1. NO ME LO PUEEEDO CREEER!!!! ¡Bienvenida a la blogosfera literaria, Rocío! :)
    Besos

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  2. Me ha encantado conocerte un poco más ;)

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    1. ¡Me alegro :)! Poco a poco, mientras vayamos leyéndonos, vamos a ir conociéndonos más a fondo, tenlo por seguro.
      Un super besito♥.

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